lunes, 23 de febrero de 2009

¿Sabes cómo se provoco esta crisis financiera?

Desde el 2005 empezó un auge inmobiliario en los EE.UU. se comenzaron a construir grandes desarrollos de vivienda sobre todo en la zonas de Florida, Texas, California y Arizona. Mucha gente que necesitaba un lugar para vivir aprovecho para comprar su casa, pero otro tanto más compraban bienes raíces con motivos de especulación, ya sea para rentarla o para venderla más cara. Durante este periodo los precios de los bienes raíces se incrementaron exponencialmente al grado tal que podías encontrar minúsculos departamentos en florida por millones de dólares.

Al mismo tiempo los grandes bancos estaban compitiendo salvajemente por colocar créditos hipotecarios para comprar esas casas y departamentos. Normalmente para tener un crédito tú tenías que aportar al menos el 30% del valor de la propiedad para que el banco te otorgara el crédito. Pero la competencia llevo a estos bancos a bajar este primer pago, del 30% al 15% y luego a prácticamente solo pagar la primera mensualidad. Hasta aquí todo estaba en orden.

PERO, resulta que quienes habían comprado una casa en 300,000 y por algún motivo ya querían venderla, pues ya nadie se las compraba y lógicamente se tenían que bajar a 250,000 y luego hasta 200,000. Pero bueno, hasta aquí todo sigue estando bien.
Aquí viene lo trágico, si tú eras una de esas MILES de personas que habías comprado una casa de 300,000 pagando solo la primera mensualidad, digamos habías pagado 3,000 dólares y te das cuenta que tu casa ahora vale solo 200,000. De tonto sigues pagando la casa, ¿Por qué?, porque tu solo has pagado 3,000 dólares y tu casa perdió 100,000 dólares de su valor, y entonces quedaste en la encrucijada entre perder tus 3,000 dólares o terminar pagando un crédito de 300,000 dólares, de una propiedad que ya vale 200,000.

¡Lógico! La respuesta de todos fue “ya perdí mi pago y que el banco se quede con la casa”. PERO VIENE LO PEOR. El banco había prestado 300,000 y le están regresando una casa que NUEVA vale 200,000 menos la depreciación y lógicamente la disminución de las ventas en el mercado. EN RESUMEN, el banco perdió la mitad del dinero de forma IRRECUPERABLE. Es decir el banco se queda con muchas casas que NI SIQUIERA puede vender por 150,000 dólares.

“¿Y eso a mí qué?, que el banco se la trague” dicen muchas personas. Pero sucede que ahora llega la gran empresa X, con su banquero de siempre a pedirle un préstamo, para una prometedora campaña de lanzamiento de alguno de sus productos, o simplemente para ofrecerles financiamiento a sus clientes. Y el banquero le responde “no puedo, porque no tengo dinero”, y adiós campaña, adiós financiamiento, ¡ADIOS VENTAS! Y ¡HOLA GRAN DESEMPLEO!

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